El Hospital San Rafael de Madrid ha firmado un acuerdo de colaboración con la Fundación 38 Grados, con el fin de conseguir aliviar el sufrimiento a las personas ingresadas en la Unidad de Cuidados Paliativos de este Centro, en el final de la vida.

Esta es la razón de ser de la Fundación 38 grados, ayudando a estas personas a resolver sus temas pendientes para que puedan afrontar con más paz y serenidad ese difícil momento. Su intención es poner un buen broche final a su historia vital, porque toda historia, se desarrolle como se desarrolle, merece un buen final.

Grados

Los grados son todo el proceso que en esta Fundación llevan a cabo desde que se les solicita un anhelo o tema pendiente hasta que éste se cumple.

El desarrollo de esta actividad es totalmente altruista y obedece a un único objetivo: que la persona que lo solicita pueda aligerar su vuelo dejando hecho todo lo que tenía pendiente. Para hacer bien su trabajo dependen de equipos médicos, que están a pie de cama junto con las personas que lo solicitan. Esos equipos médicos tienen a su vez, asistentes sociales, psicólogos y todos ellos trabajan en Centros Hospitalarios que depositan en ellos toda su confianza.

38 Grados

Según los tratados de biología, para que una mariposa pueda volar los músculos de sus alas tienen que alcanzar una temperatura mínima: 38 grados centígrados.

Mediante este convenio el Hospital San Rafael y la Fundación 38 Grados establecerán un marco de colaboración que les permita y facilite crear experiencias especiales o “GRADOS” en el momento de resolver los temas pendientes de aquellas personas que así lo soliciten y, de esta manera, ofrecerles “calor” para que puedan iniciar su “vuelo” con más serenidad.