“El desconocimiento por parte de la sociedad de los problemas de salud mental, la imagen que han creado los medios de comunicación y los prejuicios son trabas difíciles de superar”, señala el Hermano Manuel Martínez con motivo del 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental. Los adolescentes con problemas de salud mental son particularmente vulnerables a la exclusión social, la discriminación y la estigmatización, lo que dificulta identificar la propia enfermedad y la disposición a buscar ayuda. 

“El primer contacto que tuve con personas con problemas de salud mental fue en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu – Sant Boi de Llobregat de Barcelona. Supuso para mí una gran experiencia porque desconocía el mundo de la salud en general y el de la enfermedad mental en particular”, cuenta el Hermano Manuel Martínez, del Centro Asistencial San Juan de Dios de Palencia y licenciado en ciencias de la educación cuyo trabajo se ha centrado durante los últimos años en el área de drogodependencias.

“Poco a poco, fui relacionándome con ellos, quitándome los prejuicios con los que llegué por mero desconocimiento. De hecho, después de tantos años ahora ya me resulta de lo más normal. Me he encontrado muchos tipos de situaciones, algunas difíciles y duras y otras agradables, pero, de todas, he aprendido algo fundamental, la importancia de ser agradecido. La convivencia y el trabajo diario con ellos ha sido un elemento clave para la mejora de estos jóvenes”.

Los adolescentes con problemas de salud mental son particularmente vulnerables a la exclusión social, la discriminación y la estigmatización, lo que dificulta identificar la propia enfermedad y la disposición a buscar ayuda.  Las consecuencias del estigma social de estas personas suponen, en muchos de los casos, que los jóvenes asuman actitudes reactivas de enajenación, como es el consumo de alcohol, drogas o la predisposición al conflicto social. Todo ello debilita los sentimientos de autoestima y dignidad. Merma la autopercepción de ellos mismos.

Recientes informes alertan de las consecuencias psicológicas de la COVID-19 y el confinamiento en la población adolescente. Cada vez es más alto el número de casos de problemas de salud mental entre los más jóvenes y se estima que en el futuro haya más problemas de este tipo, el Hermano Manuel insiste en la importancia de trabajar en “romper con los estigmas y pedir que la administración tenga un mayor compromiso por todos los jóvenes”.

ConTacto con la Salud Mental

Dentro de este contexto, la Obra Social de San Juan de Dios desarrolla la campaña de sensibilización “ConTacto con la Salud mental”, un proyecto documental que lucha contra el estigma mediante un proceso participativo donde las personas que han vivido estas situaciones narran en primera persona sus propias vivencias. A través de ellos, se profundiza en el conocimiento de estas problemáticas y se trabaja para romper el estigma. El proyecto saldrá a la luz el próximo 2021.

¿Por qué poner el foco en los jóvenes? La Confederación Salud Mental España señala que el 50% de casos de problemas de salud mental comienzan antes de los 15 años y el 75% antes de los 18. De hecho, dos millones de jóvenes españoles de 15 a 29 años han tenido algún trastorno de salud mental en el último año y el suicidio es la segunda causa de mortalidad en esta franja de edad. Además, una reciente investigación sobre las consecuencias psicológicas de la COVID-19 y el confinamiento realizado por la Universidad del País Vasco, revela que casi la mitad de los jóvenes ha presentado malestar psicológico y ha tenido problemas de sueño y que tres de cada cuatro mostraban un aumento del nivel de incertidumbre.

Permanecer con salud mental durante este 2020 se ha convertido en una carrera de fondo. Es una realidad: este virus ha modificado la forma en que percibimos nuestras vidas y el mundo que nos rodea y estar con los jóvenes ahora mismo es más importante que nunca.

Obra Social San Juan de Dios

La Obra Social de los Hermanos de San Juan de Dios apoya a miles de personas vulnerables dentro y fuera de nuestras fronteras. Entre otras acciones, apoya cuidando a los enfermos en sus momentos más difíciles, ofreciendo alimentos a familias necesitadas y protegiendo y acompañando a mayores, personas sin hogar, personas con discapacidad, personas con adicciones y personas con problemas de salud mental en nuestros centros.

Son muchas las personas que nos necesitan y gracias a las aportaciones de personas como tú podemos estar a su lado. Ahora más que nunca, Hospitalidad. Tu apoyo ahora es más necesario que nunca.