La crisis de la COVID-19 no ha hecho más que agravar la delicada situación económica de un amplio sector de la población española. Ahora más que nunca, la lucha contra la pobreza y la exclusión social es una obligación que debemos asumir entre todos como sociedad.

Alrededor de 12 millones de personas en nuestro país están en riesgo de pobreza y/o Exclusión Social, según la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) quien señala que la cuarta parte más pobre de la población española ha perdido un 10,4 % de renta real. Estos datos reflejan que un gran número de la población española no está preparada para afrontar una crisis. Las personas con empleo ya son el grupo más numeroso entre los pobres de España y, según los datos de la EAPN-ES, el 49,3% de la población tiene dificultad para llegar a fin de mes.

Son datos pertenecientes a la realidad española del 2019 y que la COVID-19 ha hecho más visibles que nunca. “Antes de la pandemia, ya existía la pobreza en nuestro país” señala Susana Oñoro, Coordinadora de la Obra Social de San Juan de Dios. Sin embargo, “esta pandemia ha visibilizado realidades que ya convivían con nosotros. La pobreza es multidimensional y no sólo se trata de números rojos en una cuenta bancaria, se plasma en otros ámbitos de nuestra vida como la vivienda, la inclusión, la seguridad alimentaria o, incluso, la soledad. Paliar las consecuencias de la pobreza es una obligación que debemos asumir entre todos como sociedad”.

Los niños sólo deben ser niños. El 30% de los niños y niñas está en riesgo de pobreza y exclusión social. Según la EAPN-ES la tasa de pobreza infantil se ha incrementado en seis décimas con respecto al año 2018.Tener hijos se ha convertido hoy en un factor de pobreza y exclusión en nuestro país. La Obra Social de San Juan de Dios ofrece desde 2013 apoyo a familias a través de programas como el reparto de alimentos, además de la atención de necesidades bucodentales para quienes no pueden afrontarlas.

La vivienda es un derecho humano. Alrededor de 40.000 personas viven sin hogar en España. Un 8,3% de la población no puede pagar gastos relacionados con la vivienda y 7,6% no puede mantener la vivienda con una temperatura adecuada durante los meses de invierno, ahora que se acerca el frío. En San Juan de Dios, defendemos que nadie debe vivir sin hogar y cuidamos a más de 13.000 personas sin hogar al año.

Igualdad de oportunidades. Una de cada tres personas con discapacidad está en riesgo de pobreza y exclusión social. Un 6,2% personas con discapacidad no puede permitirse una comida de proteínas cada dos días; curiosamente el doble de las personas sin discapacidad, según la EAPN-ES. La Obra Social de San Juan de Dios apoya la autonomía y la inserción laboral de este colectivo.

Nadie en soledad. Casi dos millones de ancianos viven solos en España. Ya vivían solos antes de la pandemia, pero fue entonces cuando la soledad no deseada les sobrevino más que nunca. En este contexto, la Obra Social de los Hermanos de San Juan de Dios  hemos puesto en marcha un programa de acompañamiento a personas mayores en sus domicilios, “No estás solo” con el objetivo de reducir el sentimiento de soledad y paliar las consecuencias que el prolongado aislamiento provoca en las personas mayores.

Prioridad a la salud mental. Casi la mitad de españoles tuvo problemas de sueño y ansiedad durante el confinamiento. Muchos sintieron tristeza e ira. Apostar por la salud mental ahora es más necesario que nunca. Motivos que nos llevan año tras año a dar apoyo a personas con problemas de salud mental en situación de pobreza y lanzar el próximo 2021 “ConTacto con la Salud mental”, un proyecto documental que lucha contra el estigma.

Desde la Obra Social somos conscientes del gran trabajo que tenemos por delante ya que nuestro firme compromiso como institución es estar al lado de las personas con necesidades.  Seguimos trabajando “para cuidar y acompañar a quien más nos necesita” apunta Susana Oñoro.

Obra Social San Juan de Dios

La Obra Social de los Hermanos de San Juan de Dios apoya a miles de personas vulnerables dentro y fuera de nuestras fronteras. Entre otras acciones, apoya cuidando a los enfermos en sus momentos más difíciles, ofreciendo alimentos a familias necesitadas y protegiendo y acompañando a mayores, personas sin hogar, personas con discapacidad, personas con adicciones y personas con problemas de salud mental en nuestros centros.

Son muchas las personas que nos necesitan y gracias a las aportaciones de personas como tú podemos estar a su lado. Ahora más que nunca, Hospitalidad. Tu apoyo ahora es más necesario que nunca.