Los humanos vivimos en sociedad y gracias a ello avanzamos y evolucionamos. Somos seres interdependientes y la solidaridad es un factor esencial en nuestra convivencia. Hoy día internacional de la Solidaridad remarcamos la importancia de la solidaridad como la implicación en los problemas comunes con el fin de construir entre todos una sociedad más sana y más justa.

El diccionario de la Real Academia Española define solidaridad como la “adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros” o lo que es lo mismo, la acción de identificar los problemas de otros e implicarse en ellos para solventarlos. Independientemente de que los problemas afecten de forma diferente a cada uno de nosotros, a través de la solidaridad nos implicamos en buscar soluciones que nos beneficien a todos.

Más allá del sufrimiento que nos trajo la pandemia de COVID, también nos ha mostrado el camino. Todos sufrimos por no estar juntos, por no poder vernos, abrazarnos o encontrarnos. Tomamos conciencia de lo perjudicial y antinatural que es la soledad. Vimos como el aislamiento nos entristece, nos debilita y nos enferma. Sin embargo, este miedo a estar solo que vislumbramos con la pandemia, es hoy un valioso aprendizaje y debe ser el motor que nos mueva para construir de forma consciente nuestro entorno social.

Pero esta no es la única dificultad ante la que el COVID nos ha hecho enfrentarnos. El acceso a la vivienda, la precarización del trabajo, el acceso a un empleo y a una buena alimentación son los problemas que afectan actualmente a nuestra sociedad. Por ello, ahora más que nunca la solidaridad es fundamental para seguir adelante. Una solidaridad que nos lleve a dar, a construir vínculos y redes de ayuda que hagan de nuestra sociedad un entorno fuerte en el que confiar.

En el Día Internacional de la Solidaridad, desde la Obra Social de San Juan de Dios queremos remarcar que la tan ansiada normalidad no es más que afectividad y generosidad entre nosotros. Dar y ofrecer al otro. Construir vínculos sanos que nos fortalezcan a todos. Construir redes que nos ayuden a tener confianza en nosotros mismos y en los demás: redes de acompañamiento, redes de compartir, redes de interés en el otro, red de apoyo y unión, redes de diálogo y encuentro que ayuden al bien común. En definitiva, este nuevo contexto ante el que nos hemos tenido que enfrentar por la pandemia COVID solo podemos superarlo de manera colectiva. Nunca de forma individual.

Susana Oñoro
Coordinadora de Obra Social San Juan de Dios