Los niños y niñas de familias acogidas al Proyecto de Protección Internacional del Hospital San Juan de Dios de León iniciarán el curso con medios tecnológicos tras una iniciativa de ‘crowdfunding’ con la que se ha conseguido recaudar 881 euros para la compra de ordenadores reacondicionados a la empresa Smart Dragon. A ellos se unen 15 tabletas donadas por parte de la Fundación CEOE y Fundación Orange y dos ordenadores de segunda mano cedidos por IPS.

Con el fin de cerrar una brecha digital, que ya deja atrás a millones de escolares, el Hospital San Juan de Dios de León y su Obra Social lanzaba el pasado 15 de junio –en el marco del Día Mundial del Refugiado que se celebró el día 20- una campaña de ‘crowdfunding’ en la web Migranodearena para que los niños y niñas de las familias acogidas al Programa de Protección Internacional no perdieran más oportunidades de futuro.

Un mes más tarde, y con la meta puesta en la adquisición de una veintena de dispositivos, el objetivo se ha cumplido gracias a la donación de 15 tabletas Lenovo Smart Tab M10 con conexión a Internet 4G o Wifi por parte de la Fundación CEOE y Fundación Orange, a las que se unen otros dos ordenadores de sobremesa de segunda mano cedidos por la empresa de suministros informáticos IPS.

Pero, además, en el marco de una iniciativa que persigue enfrentar la “alta vulnerabilidad” de unas familias que, en la mayoría de los casos, son extensas, se han recaudado un total de 881 euros (811 en la web Migranodearena y 70 a través de transferencia bancaria) con los que se comprarán los equipos restantes a la empresa leonesa Smart Dragon, que contribuye a la causa con un descuento del 15 por ciento.

Se trata de ordenadores portátiles convertibles en tabletas Lenovo Thinkpad Yoga. Todos ellos son reacondicionados al objeto de contribuir a reducir el impacto medioambiental que produce los componentes electrónicos.

Rostros leoneses conocidos como el coronel y experto en geoestrategia, Pedro Baños, y los humoristas Daniel Martinez y Leo Harlem, se han unido con sus mensajes a #LaEducaciónSuRefugio para que la educación de los menores refugiados no sea una asignatura pendiente en León.

Educación para erradicar la pobreza

“La crisis sanitaria del Covid-19 ha visibilizado la gran brecha digital de unos menores que tienen muchas dificultades para seguir su formación online”, explica Dolores Queiro, coordinadora de un Proyecto de Protección Internacional que ha atendido en lo que va de año a 85 refugiados.

Una cifra que asciende a 446 personas si también se tiene en cuenta a Llar Sant Joan de Déu de Manresa y al Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos. Esta labor se realiza en el marco del Programa de Acogida y Protección Internacional que financia el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Ahora, gracias a la solidaridad de un buen puñado de ciudadanos, estos niños y niñas dispondrán de medios tecnológicos para continuar con un proceso de aprendizaje que ya se ha visto afectado por la guerra y el desplazamiento. Y es que, sin un soporte adecuado, uno de cada dos refugiados abandonará sus estudios antes de finalizarlos.

La educación es una fuerza para la enseñanza del respeto y la tolerancia, para la comprensión mutua y el diálogo y para la erradicación de la pobreza. Sin embargo, con la pandemia del Covid-19 como telón de fondo, este derecho – que en estos momentos se traduce en la garantía del “acceso universal” a internet en el hogar- se ha quedado para muchos en papel mojado. Porque el confinamiento les ha dejado descolgados. Máxime cuando muchos aún no han salvado la barrera del idioma.

Obra Social San Juan de Dios

La Obra Social de la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios es una entidad religiosa sin ánimo de lucro que lleva más de 500 años desarrollando programas sociales y sanitarios que mejoran las condiciones de vida de las personas que más lo necesitan, defendiendo su dignidad como ser humano y ofreciendo herramientas para que retomen las riendas de su vida.

Entre nuestras acciones, hacemos que las personas sin hogar sientan el calor de un hogar, favorecemos la autonomía de personas con discapacidad, reducimos la soledad que sufren nuestros mayores o servimos un plato de comida caliente a aquellos niños que no pueden permitírselo.

Pero no sólo eso, además acompañamos a personas con problemas de salud mental, ofrecemos un refugio a quienes huyen de las guerras y las catástrofes y enviamos medicamentos y comida a los países más pobres, entre otras muchas acciones solidarias. Ahora más que nunca, Hospitalidad.