Son palabras de Javier Pirs, residente del Sanatorio Marítimo de San Juan de Dios en Gijón, quien junto a sus compañeros ya han recibido la segunda dosis gracias a las campañas de vacunación contra la COVID-19 dirigida a usuarios y profesionales que todos los Centros de atención a personas con discapacidad intelectual de San Juan de Dios en la Provincia de Castilla han puesto en marcha. Las actividades de concienciación y sensibilización con nuestros residentes han sido cruciales para trasmitirles la importancia de estar protegidos ante el virus.

Y es que, desde la Obra Social somos conscientes de la importancia de proteger al colectivo de las personas con discapacidad intelectual dada la mayor vulnerabilidad que presentan por las patologías asociadas a la discapacidad. Son un colectivo en doble riesgo. Si ya en circunstancias normales tienen menos probabilidades de acceder a la atención sanitaria, la educación y el empleo y de participar en la comunidad, la COVID-19 ha agravado aún más esta situación.

“A algunos les daba miedo vacunarse por eso de la jeringuilla, pero les decíamos que con esa vacuna conseguíamos matar al “bicho” y estaríamos todos más protegidos”, nos explica Raúl Ruiz López, director de la Residencia San Juan de Dios de Valladolid y propulsor del diálogo y la comunicación con sus usuarios para la toma de conciencia del peligro que supone el virus

El Hogar y Clínica San Rafael de los Hermanos de San Juan de Dios en Vigo también ha puesto el foco en el diálogo con sus residentes. “Esta comunicación es para nosotros muy importante y antes de iniciar la vacunación se contactó con familiares y Fundaciones tutelares, para la solicitud del consentimiento”, explica Daniel Vieitez gerente del Centro.

Se mantienen protocolos de cuidado y protección

“Ellos ven en la vacuna una primera salida para volver a recuperar todo aquello que, debido a la pandemia, han tenido que dejar a un lado” nos explica Judith Díaz Fernández, educadora del Sanatorio Marítimo de los Hermanos de San Juan de Dios en Gijón. Les insisten que, si bien la vacuna es un paso para volver a la ansiada normalidad, todavía queda tener un poco más de paciencia y continuar con los protocolos de cuidado y protección establecidos. Por eso, diariamente, y desde antes de la vacunación, han desarrollado actividades de concienciación y sensibilización sobre la importancia de estar protegidos ante el virus.

Este cuidado y protección se hace aún más evidente y necesario, después de que numerosos usuarios del Sanatorio Marítimo de Gijón dieran positivos en las pruebas PCR a pesar de que se les habían administrado a todos la segunda dosis de la vacuna contra la enfermedad. Los sanitarios coinciden en destacar que la segunda dosis de la vacuna ha ayudado ya que, aunque no ha dado tiempo a los residentes a desarrollar anticuerpos, pero sí a que la enfermedad sea menos grave.

Obra Social San Juan de Dios

La Obra Social de los Hermanos de San Juan de Dios apoya a miles de personas vulnerables dentro y fuera de nuestras fronteras. Entre otras acciones, apoya cuidando a los enfermos en sus momentos más difíciles, ofreciendo alimentos a familias necesitadas y protegiendo y acompañando a mayores, personas sin hogar, personas con discapacidad, personas con adicciones y personas con problemas de salud mental en nuestros centros.

Son muchas las personas que nos necesitan y gracias a las aportaciones de personas como tú podemos estar a su lado. Ahora más que nunca, Hospitalidad. Tu apoyo ahora es más necesario que nunca.