Durante los más de 80 días que ha durado el confinamiento por la pandemia de la COVID-19, la Obra Social San Juan de Dios ha protegido en sus dispositivos residenciales de Madrid; el Albergue San Juan de Dios, el Centro Santa María de la Paz y pisos tutelados; a 210 personas sin hogar. Si algo ha demostrado el coronavirus es la importancia de tener un hogar donde poder estar a salvo.

Durante el confinamiento, el Albergue San Juan de Dios a través del centro y varios pisos tutelados ha atendido a 124 personas, mientras que el Centro Santa María de la Paz lo ha hecho a un total de 86 residentes. Recordemos que sin bien ambos ayudan a las personas sin hogar, el primero lo hace mediante un modelo de atención en media pensión mientras el segundo tiene una modalidad residencial permanente. En ambos casos, la emergencia COVID-19 ha supuesto que el equipo de trabajadores gestionen más 17.513 estancias (una estancia se genera al atender una persona sin hogar durante un día) que incluyen una habitación donde dormir, servicios completos de alimentación, atención psicológica y social, actividades extras y otros servicios como lavandería o atención espiritual. Además, se han proporcionado más de 51.000 servicios alimenticios consistentes en desayunos, almuerzos y cenas.

Esta situación de emergencia ha obligado a duplicar esfuerzos por parte de los trabajadores que se han visto obligados a actualizar protocolos, aplicar estrictas medidas higiénicas y sanitarias y adaptarse a la realidad del confinamiento. Una realidad que en el caso del Albergue San Juan de Dios ha supuesto un cambio radical en su modelo de atención: pasaron de atender en media estancia a un centenar de personas a serlo en régimen de pensión completa. Gestión que ha supuesto una actividad casi de 24h en el Centro.

Sin embargo, todo este esfuerzo ha tenido su recompensa “en San Juan de Dios me he sentido como en casa; ha sido gratificante ver cómo nos hemos cuidado unos a los otros durante el confinamiento, tanto trabajadores como residentes”, explica Halid, residente del Albergue San Juan de Dios quien puntualiza que “durante este tiempo, hemos estados muy unidos y nos hemos convertido en una verdadera familia”.

¿Una nueva normalidad para las personas sin hogar?

“Muchas personas de nuestros centros se encontraban en búsqueda de empleo. Esta pandemia ha pausado desafortunadamente toda búsqueda y ahora tenemos que ver cómo va a ser esa nueva normalidad también para las personas que no tienen casa” explica Susana Oñoro, Coordinadora de la Obra Social San Juan de Dios, quien puntualiza que “desde San Juan de Dios seguiremos trabajando para estar al lado de ellos, acompañándoles en este proceso y ofreciéndoles las herramientas necesarias para que, tarde o temprano, vuelvan a tomar las riendas de sus vidas. Si algo ha demostrado el coronavirus es la importancia de tener un hogar donde poder estar a salvo y en esa línea seguiremos trabajando.”

Obra Social San Juan de Dios

La Obra Social de los Hermanos de San Juan de Dios apoya a miles de personas vulnerables dentro y fuera de nuestras fronteras. Entre otras acciones, apoya cuidando a los enfermos en sus momentos más difíciles, ofreciendo alimentos a familias necesitadas y protegiendo y acompañando a mayores, personas sin hogar, personas con discapacidad, personas con adicciones y personas con problemas de salud mental en nuestros centros.

Son muchas las personas que nos necesitan y gracias a las aportaciones de personas como tu podemos estar a su lado. Ahora más que nunca, Hospitalidad. Si quieres blindar a muchas vidas frente al Coronavirus, tu apoyo ahora es más necesario que nunca.