“Ser voluntario es un trabajo en el que recibes tu paga en sonrisas” son las palabras con las que Ángel del Río me definía su voluntariado en el Colegio de Educación Especial San Rafael. El voluntariado es una forma de dedicar altruistamente tiempo y capacidad para acompañar a las personas que más lo necesitan; una experiencia que “aporta grandes beneficios” como expresan nuestros voluntarios y voluntarias.

Creo que las personas voluntarias deben tener una serie de valores entre los que destacan principalmente: presencia, aceptación incondicional, compasión, escucha y apertura. Valores que son la expresión de una manera de ser, de relacionarse, una conducta que nos lleva a identificarnos en el Ser Hospitalarios.

La razón de ser del voluntariado en San Juan de Dios es la “persona atendida”. Tanto si hablamos de una persona sin hogar, de una persona en cuidados paliativos o de una persona con discapacidad, el acompañamiento es vital. Debemos ser capaces de  abrir nuestro corazón a los demás, ya que, la acción del voluntariado aporta el calor humano y es un sostén afectivo hacía la persona en situación de vulnerabilidad.

“Me marcó mucho el final de la vida de mi padre. Me di cuenta, que en esa fase ellos necesitan escuchar a alguien, sentir que les cogen de la mano, que estás a su lado y que no están solos” me comentó Ana Blanco, Voluntaria en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Rafael. Y efectivamente, acompañar a las personas que lo necesitan es aceptar su historia de vida y conocer su situación personal. Te ayuda a escuchar más que hablar, entender más que juzgar y preguntar más que suponer.

“La experiencia del voluntariado ha cambiado mi forma de ser”, me explicaba también Ignacia Iribarren, quien me comentaba  “ahora valoro más el respeto y la compresión de los diferentes modos de pensar, vivir o ser de cada persona”.

En la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios Provincia de Castilla contamos con casi 600 voluntarios que ofrecen su tiempo, su conocimiento y su compromiso a mejorar las condiciones de vida de otras personas. Ellos y ellas son nuestro orgullo; una pieza fundamental en nuestros Centros para ofrecer la mejor atención a quien más lo necesita.

Fdo. Mª Amparo Mínguez
Coordinadora Provincial de Voluntariado.